Hacía tiempo que no iba al cine, pero después de haberme perdido en pantalla grande sendas comic-pelis tales como Sin City y The Dark Knight, no me quería arriesgar a otro tamaño desastre y me fui directamente a ver Watchmen. Resultado: entretenida a ratos pero pelín larga y densa. Está claro que necesario entender un poco –casi diría que ser fan- el cómic original para seguir la compleja historia, cosa que no fue mi caso, de ahí que no pudiera quitarme de encima durante casi toda la peli una extraña sensación de historia ajena. Me quedo con dos -hay que reconocerlo- grandes momentos: esa obra maestra que son los títulos del inicio (posiblemente de lo mejor que haya visto) y el chiste de Rorschach . Nunca había oído esa pequeña historia y me encantó. Al salir del cine llegué a pensar que tales instantes podían haber amortizado todo el metraje, pero mal síntoma para una peli si se piensa esto a la salida después de más de dos horas largas clavao en la silla ¿no? pues eso mismo...