Mi última adquisición:
15 Historietas de Ciencia-Ficción Oscura, de
Diábolo Ediciones. 15 relatos gráficos con regusto a
sci-fi añeja y trazo de primera. Plateamientos angustiosos y derroche de pesimismo perfectos para destrozarte anímicamente pero a la vez dejarte fascinado con, por ejemplo, la historia de esos dos dicharacheros estudiantes de “
Sexo letal”, o lo inquietante de “
No es bosque para forasteros”, o mi favorita “
El último viaje de Paulin”. Lecturas que te harán sentir igual que en una pesadilla, solo que éstas de aquí no terminan al despertar...
Etiquetas: cómics
Últimamente el espacio cercano está de un concurrido que no es ni medio normal. Hace poco tuvimos la visita del asteroide
Apophis y en breve tendremos la del
2012 D14, el cual paseará en poco más de una semana sus 50 metros de roca por la periferia de nuestro planeta, pasando incluso por debajo de la órbita de muchos satélites geoestacionarios. Nunca antes se había acercado tanto un pedrusco de ese tamaño previamente detectado, lo que le da a los amantes de la astronomía o del apocalipsis justiciero una oportunidad única para observarlo. Por supuesto no va a impactar ni nada parecido, si no, hace tiempo que tendríamos titulares a toda página que dejarían en pantuflillas a las de las
Weekly World News, por lo que de momento nada de hacerse ilusiones románticas del fin del mundo.
Lo mejor de todo es que cualquiera tranquilamente en su casa puede calcular la trayectoria y hacerse una idea de cuánto se acercará desde una perspectiva de observación digna de un Creador. Para ello basta integrar los
datos de órbita que proporciona la Nasa en el fantástico programa
Celestia. Eso sí, hay que pelearse bastante con los números hasta lograr algo medio aceptable, pero si se consigue es posible luego capturar la simulación en vídeo y ‘dramatizar’ un poco el acercamiento, de forma que tendremos nuestra propia recreación del
casi fin del mundo sin salir de la habitación. El resultado da realmente cierto gustito:
2012 DA14, 2013
Y la simulación del Apohis para el 2029, que aunque tampoco impactará entonces, si pasará cerquita para el deleite una vez más de buscadores de rocas espaciales:
Apohis, 2029
15.02.2013 Actualización: A raíz de lo
ocurrido esta mañana en Cheliábinsk, Rusia, no puedo evitar dejar por aquí mi último garabato. Vaya casualidad ¿eh?
La verdad es que el
suceso parece totalmente sacado de
una película de catástrofes, y que se haya difundido a lo largo y ancho de la red es gracias sobre todo al abundante material de vídeo
grabado en ruta que los rusos no suelen hacer
precisamente por gusto.
Etiquetas: historias, vídeos