miércoles, 12 de enero de 2005

New York, New York..  

Uff.. a ver cómo empiezo esto, bueno, fui a NYC unos cuantos días para ver a un gran amigo que está estudiando ahora por allí y al que no veía desde verano. Además del gran reencuentro tuve la oportunidad de conocer un poco la gran ciudad y caminar por las calles de la Gran Manzana. Es increíble el concepto de ciudad y lo tremenda que es, la cantidad de mezclas raciales, la sensación de Metrópoli de ciencia-ficción donde cualquier cosa puede ocurrir -y como desgraciadamente ha ocurrido- y la sensación de pisar suelo hecho de cine puro donde han nacido tantos mitos contemporáneos y que tanta literatura urbana ha generado. Y a mi, que soy más urbano que un paso de cebra, el efecto no podía ser otro que la seducción inmediata.
Podría llenar folios acerca de todo lo visto. Muy grande en todos los sentidos, genial, vital. NYC es el paradigma de la gran urbe, de ciudad del mañana.

También podía haber titulado este post como 'Periplo de dos mochileros al reencuentro de un amigo', pero era un poco largo como título, pero perfecto en cambio para introducir el diario de a bordo, la bitácora de viaje, las notas de un sueño...

Día 1. Llegada
Llegada a media mañana al aeropuerto de Newark en New Jersey donde es el gran encuentro general con los de NC. Luego taxi carísimo para el Uptown cruzando el Washington Bridge y dejada de maletas en el apartamento. Nos alojamos en 122 St al lado de Broadway y cerca de Harlem. Aún se ven los restos de la reciente nevada por las aceras. El frío es intenso. Vuelta por la Universidad de Columbia en el barrio Morningside Heights y cena en Taquería y Fondo, un mejicano entre 107 St y Amsterdam Ave donde servían burritos gigantescos (tremendos!) y muy ricos. Minutos más tarde el jet lag no perdona y volvemos a casa pronto.

Día 2. iPod
De compras por la calle 34. En un acto de arrebato nos pillamos el iPod mini y declaramos el fin de los viajes soporíferos en transportes públicos para siempre. Caminamos bastante por Penn Station, Macy's, Empire State Building (vaya armatoste de hormigón), Rockefeller Center (otro que tal baila), la Quinta Avenida y la calle 47.
Cena en Ginger's, un chino bastante bien de precio entre la 7th y la 37th. Luego paseo por Times Square (entre 7th Ave, Broadway y la 42nd St) y de cervezas por Broadway entre la 103 y 116 (ya en el barrio) en un irlandés. Rematamos en casa con chupitos de Aquavit, un bebercio noruego que hacía parecer a la Absenta jarabe para la tos. Caída a plomo en la cama a hora no consignada.

Día 3. CBGB's
Otro día de tiendas por Broadway, esta vez de trapos, pero antes vamos a ver el Flat Iron Building, que pasa por ser el primer rascacielos de Nueva York (allá por el 1901) y está situado entre la 5th/Broadway y 23rd. Seguimos por ahí hasta Prince St. pasando por Union Square. Una de las tiendas visitadas fue Canal Jean Co. también en Bdwy donde se pueden encontrar de todo tipo de vestimenta alternativa y urbana a precio barato (me pillo una bolsa de mano y la camiseta del CBGB's). En el Soho paramos para cenar comida italiana en Rocky's en Spring St. y luego más tiendas. Nos acercamos al East Village donde ya se ve desde lejos el toldo del legendario CBGB's entre Bowery y Bleeker St. Aquí empezaron al final de los 70s bandas legendarias como Los Ramones, Blondie, Talking Heads y sobre todo tuvieron su primera audición Los Cramps...por favor, necesito un lenguaje nuevo para explicar todo esto.. Llegamos en mitad del Meany Fest y ya habían tocado algunos grupos y francamante, el par de ellos que vi -que no recuerdo ni el nombre- me parecieron bastante malos (se supone que era la final de los mejores grupos noveles de NYC y tal y tal). Van pasando los minutos y corren la cervezas, y en el escenario siguen los riffs niñateros. Por ahora ningún dato revelador, nada fulgarante, todo más o menos convencional, estoy en el CBGBs de Nueva York y no pasa nada... Pero hete aquí que tengo que mear la última cerveza y resulta que hay que pasar pegadito al escenario, rodear los camerinos que están a la vista de par en par y bajar las escaleras hacia unos servicios en los que sólo faltan las ratas -igual hasta las había- tocando su propio Meany Fest. Antes había bajado una chica con la que coincido justo al salir cada uno de su correspondiente, y le pido que diga, cámara en mano, algo del bar, a lo que ella accede amablemente. El resultado es lo que se puede ver al final de éste Video. La chica en cuestión era Lzzy Hale, vocalista, guitarrista y front-girl del grupo Halestorm, que tocó el primero y al que no llegamos a tiempo para ver.
Con la pequeña aventura urbana aún en la cabeza salimos del CBGB's y nos cogemos un taxi ya para casa. Por hoy está bien, he estado en el CBGBs...joder..

Día 4. Philadelphia
Este día era el último de 2004 y una de las opciones -y la mejor- era pasar la nochevieja en Philadelphia con lo cual nos cogemos el tren desde Penn Station hasta Philadelphia pasando por Trenton. Nos alojamos en casa de otro amigo, cerca de South Street, pero la fiesta es en otra casa, así que después de tener como cena de fin de año una hamburguesa tamaño XXL -por aquí por mi tierra no he visto nada así- nos desplazamos al lugar de la fiesta. Los anfitriones son una pareja de músicos muy encantadores y hospitalarios (ella toca el banjo) y todo resulta ser muy cómodo. Va acabando el año y va empezando el bebercio. Llega más gente y nos vamos conociendo todos. El ambiente es total y al final reunión en torno a la TV para ver caer la bola en Times Square. Ya es 2005 y la fiesta sigue y alcanza en algunos momentos algún pico de desparrame -se rompen vasos, bailes locos, chicas bonitas (Mary, nos vemos en NC), vamos, lo mínimo en cualquier nochevieja que se precie-.
Llega el final de la fiesta y caminata sin fin hasta casa. Todos ya en cama duermiendo plácidamente menos yo, que siento que el Wild Turkey tiene vida propia dentro de mí. Noto clarísimamente que me empiezo a poner verde y que tengo que ir al baño ya, pero muuuy despacito porque cualquier sacudida puede hacer explotar la bomba. Nada de eso, en un traspiés me caigo escaleras abajo rebotando hasta el primer piso. No me pasa nada porque los escalones -menos mal- estaban acolchados, tan sólo un poco magullado pero lo peor estaba por venir: ante tanta sacudida nada más incorporarme no llego a tres pasos -el baño estaba a cinco- y suelto la pota más violenta de la historia, con tres réplicas y lapo final, todo en el suelo de la cocina. Menos mal que mi amigo se despierta -¡lo siento mucho!- y me ayuda a limpiar todo -¡gracias!-. Me voy de nuevo a la cama ya de otro color pero bastante apesadumbrado por los hechos. Siempre me pasa igual, no termino bien ni una fiesta.

Día 5. Regreso a NYC
Al día siguiente el incidente de la cocina no transciende demasiado -¡espero!-. Salimos a comer por South Street y disfrutar de un día primaveral antes de regresar a NYC. Vistas del río Delaware y caminata por las calles. Quedo encantado con la ciudad y su gente -muy diferente a la de NYC- que me pareció por regla general de una educación exquisita y atención total. Después toca despedida y vuelta a casa. Mil gracias a los anfitriones por todo. Ya en el tren pequeño susto por pararse éste durante casi una hora a esperar que bajara un puente -el susto era porque el principio no explicaban lo que pasaba y ya sabemos la psicosis que hay en Nueva York..- Menos mal que ahí estaba San iPod para solucionar las esperas interminables y hacer todo más fácil. Al final el tren no arranca y hay que cambiar a otro. El final de trayecto es precisamente en el WTC. Bajamos y tengo la Zona Cero ante mis ojos. Es difícil explicar la sensación de tragedia que te evoca esa especie de mina a cielo abierto que es ahora lo que antes eran la Torres Gemelas. No hay muchas palabras para ésto. Bueno, se acaba otro día y sólo estamos en el ecuador del viaje.

Día 6. Brooklyn
Hoy nos prometemos no ir de compras. Paseo por el Brooklyn Heights, una especie de barrio residencial de casas antiguas muy bonito. Luego caminamos a lo largo del Promenade para admirar la vista nocturna de Manhattan. Creo que esa vista es el skyline más famoso de la historia. Resulta francamante impresionante. Luego café callejero -una de las cosas que más disfruté ese día- y metro hasta los bares del Greenwich Village, cerca de New York University, entre la 4th y la 3rd St. Paramos a comer algo justo enfrente del Blue Note y luego visitamos un par de sitios. La cerveza empieza y no para. Después de varios litros más tarde volvemos a casa pero parando por el camino para comer algo en el Pizza Koronet -entre Bdwy y la 110, ya cerca de casa- donde sirven porciones de pizza gigantescas y ricas hasta no poder más.

Día 7. Night Out
Nos visita el padre de mi amigo y se presenta un gran día por delante. Nos vamos a comprar regalitos a Chinatown en Canal St. y por Little Italy, Lower East Side y el East Village. Más tarde topamos casualmente con el Coyote Ugly, por 1st Ave y 9th St, el famoso bar que inspiró la película del mismo nombre -y que he tenido la suerte de no ver- donde nos tomamos algunas cervezas. Muy tópico todo. Lo único que me sorprendió fue que la camarera invitaba a un chupito a cada cliente que llegaba y ella se tomaba siempre otro -a nosotros nos invitó-, con lo cual debía terminar como una cuba cada día (¡a no ser que haya truco, claro!).
Luego fuimos a la Xunta, un restaurante con pretensiones de Gallego en la 1st con la 10th pero bastante desafortunado en su intento, no creo que vuelva. Más tarde cenamos en Centro Espanol-La Nacional entre la 14th St y 8-9th Ave y ya sí fue una cena en condiciones y además nos trataron muy bien -el restaurante lo llevaba un español-. Seguidamente fuimos todos al Beauty Bar en 14th St y 2-3rd Ave donde quedamos con Windy, una chica lindísima de NC y pasamos buena parte de la noche. El bar estaba diseñado a lo salón de belleza de los 50s-60s con buen gusto y detalles originales. Me gustó.
Se marcha el padre de mi amigo y nos movemos para más copas y más risas al Company, en la 1st Ave. Buena música. Finalmente despedida de Windy y cogemos el metro para casa. Caigo a peso en la cama. Todo me da vueltas pero me duermo pronto.

Día 8. Resaca
Nada más levantarme ya sabía que iba a ser un día para vegetar, sin demasiado ajetreo. Nos vamos a la Columbia Store en Bdwy, cerca de casa, para mirar cosas y regalitos. Me encantó la tienda. Luego pasamos por la tienda de discos y vi un pack de DVDs con Twilight Zone season 1, que me quedé con ganas de pillar -lástima de las malditas zonas DVD de los güivor- y finalmente cena en casita y peliculita de video antes de dormir. Los días de resaca son iguales en todos sitios.

Día 9. Nieve
Vuelve el frío. Volvemos a la Columbia Store para más compras y luego pillamos metro hasta Navy Surplus en la 42rd St y 8th Ave, una tienda de ropa y objetos militares. Empieza a llover y luego a nevar. Gran caminata por la quinta Avenida y Central Park South hasta Columbus Circle. Está nevando en Nueva York y es precioso. Cogemos metro hasta el Uptown y trayecto final hacia casa. Primer inventario de las compras y empezamos a hacer las maletas. Empiezo a ser consciente de que esto se acaba y me resulta difícil dormirme.

Día 10. Despedida
Veo a 1º hora de la mañana que los Reyes Magos le ha dado una paliza a Papá Noel y han ocupado su puesto en la Gran Manzana y nos han dejado un regalito en la puerta. La sorpresa es tal que boto de contento: se trata de How To Make A Monster de los Cramps. Acierto total. Luego marcho solo a la tienda de discos a buscar unos cuantos cds. No hay rastro de la nevada de la noche anterior y el frío se ha moderado. Da gusto caminar por la calle y pensar que no estaría nada mal pasar una temporada aquí. Vuelvo al apartamento y ya con las maletas listas cogemos el metro rápido en Harlem para Penn Station, donde pillaremos otro tren hasta el aeropuerto de Newark. Es el momento de la despedida. Luego llegamos al aeropuerto y tomamos un café antes de montar en el avión. Es el final del viaje. Volveremos a vernos.

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Sería difícil describir tanta emoción acerca de lo vivido, por todas las connotaciones que tiene, por el lugar donde ha ocurrido, por los que hemos estado ahí.. tantas cosas que sólo puedo decir de verdad gracias y que uno sólo llega a ser realmente consciente de lo feliz que ha sido cuando ya ha pasado todo. Ahora desde más lejos veo entera la grandeza de este viaje y la suerte que hemos tenido y que tenemos. Después de esto no hay retorno posible a la realidad. Ya estoy pensando en el siguiente viaje, pero mientras tanto y cuando no tenga adónde ir, siempre tendré en la memoria un sitio privilegiado para aquellos 10 días en Nueva York.

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2 aprensiones:

At 2:40 a. m. , Anonymous Vanessa dijo...

New York es tan rico rico... Me encanta, yo también quiero volver!

Saludos desde Puerto Rico,
Vanessa

 
At 3:05 a. m. , Blogger Vip Vop dijo...

Sí que está muy bien y además tuvimos suerte que no hacía mucho frío y nuestro anfitrión tenía unos días libres. Espero repetir pronto.

saludetes
Vip Vop

 

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