viernes, 19 de agosto de 2005

U.K.  

Bueno, he pasado unos días en el Reino Unido muy molones, concretamente en la parte este-sur de la isla, casi todo el tiempo en Norwich, capital del condado de Norfolk, y aunque ya la conocía del verano pasado ahora me ha parecido más ciudad, con más cosas que ver y no sólo la parte urbana, la parte campestre de Norfolk es realmente bonita. También me he movido por Nottingham y Cromer, pero con cortas estancias -subirme a la torre de la iglesia de Cromer no fue una idea muy buena, tiene la altura perfecta para un perfecto ataque de vértigo-. Me gusta Inglaterra, es muy interesante, aunque sólo quitaría tres cosas, una: el mal tiempo perpetuo –todos los días llueve al menos un rato, y eso en verano-, dos: lo caro del Reino Unido en general –bastante caro, una pinta 3-4 libras- y tres: los pubs cierran a las 11 de la noche, perfecto momento para cortarte el rollo tan bien trabajado momentos antes y anunciado con un estresante repiqueteo de campana momentos después de pedirte la tercera o cuarta pinta –es un clásico, ¡a beber tocan!-, para después sólo tener opción a los clubes –cierran a la 1, otro cortarollos- aún más caros y llenos de gente igual de alcoholizada que tú pero con tendencia a perder ese protocolo británico que hace tan famoso estas tierras, por lo que la opción más factible es irse a casa y husmear entre los culillos de las botellas a ver si da para otro vaso y picotear algo mientas zapeas entre los canales de la TV británica –siempre hay algo interesante-. La conclusión es que es imposible trasladar el modo de salir mediterráneo a estas neblinosas latitudes. Eso de cenar a las 10 y salir a tomar algo a las 11:30 es para los ingleses algo así como ciencia ficción.

Aunque me estoy extendiendo en los detalles menos halagüeños de las England, sería injusto no reconocer el encanto de esta tierra en otros muchos sentidos. Norwich me pareció una ciudad muy bonita y viva, bien cuidada y con gente de todos lados al tiempo de tradiciones muy británicas. Las casas son simplemente alucinantes y la gente, aunque parece al principio algo fría, luego te sorprende por su amabilidad y atención –la buena educación es algo extendido y habitual en todo el Reino Unido siempre que tú también sigas el protocolo, claro-. Por Nottingham anduve bastante poco pero me dio sensación de urbe industrial ubicable en cualquier parte del mundo occidental, aunque seguro tiene que tener sus sitios interesantes –al menos el acento de allí me parece más entendible que el de Norfolk-. Cromer me pareció un pueblo encantador, de reminiscencias pesqueras y sumidero ahora de turismo interno, además de ese pedazo de armatoste de piedra que es su iglesia y su torre, que destaca notablemente en la costa este a millas de distancia –je, he utilizado millas, ¡espero no cenar a las 6 también!-

Elm Hill Street, una calle con sabor medieval

Durante el tiempo que estuve en Norwich no llegué a contactar con nadie en especial que me indicara los puntos calientes de la escena musical local, pero intuyo que algo de eso se mueve en la ciudad. Por el aspecto de numerosos estudiantes creo que lo gótico y lo punk goza de buena salud en UK y estoy seguro que tienen que existir varias bandas en la ciudad que produzcan deliciosos ruidos, aunque lo más cercano que estuve a un concierto fue en una fiesta aniversario de un pub donde un trío –o cuarteto, no recuerdo bien- tocaba viejas canciones con al menos dos banjos y una soup box –una especie de contrabajo esquelético que consistía en una caja, un palo y una sola cuerda, y vaya si sonaba- y bien que sabían amenizar el ambiente a base de repertorio popular británico y ambiente borrachín además de incitarte a pedir una pinta más, y luego otra, y otra... (al final, cómo no, la campanita de los #%&$@)

UK punks

Alquilar un coche los últimos días fue una de las mejores ideas porque tuve oportunidad de conocer los campos de UK y sus pueblos, y es de las experiencias que más me gustaron de todo el viaje. Los pueblecitos pequeños accesibles sólo desde carreteras secundarias tienen un encanto difícil de describir, y todo es verde, verde y frondoso, bien cuidado y sin rastros de incendios forestales pasados o por venir. De visita obligatoria.

quiero una casa por ahí

Luego cada pueblo suele tener su iglesia, prácticamente todas de estilo gótico tenebroso, como las de las pelis de terror más o menos, pero lo que más me gustó fueron los cementerios adosados a cada iglesia, con sus tumbas ancestrales y lápidas semisumergidas entre la hierba y desperdigadas por todo el camposanto, vamos, del estilo que tantas veces hemos visto en las pelis de zombis.

cuidadín con pisar las tumbas, da mala suerte

Aunque han sido varios días en total, una vez de vuelta siempre me queda la misma sensación que en otros viajes, que podía haber aprovechado mejor el tiempo y haber hecho más cosas, pero eso creo que sólo significa que quiero volver de nuevo, y creo que no tardaré mucho en hacerlo. Inglaterra tiene mucho encanto y mucho por ver. Gran país.

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1 aprensiones:

At 2:20 a. m. , Anonymous Anónimo dijo...

hola
me llamao adela y estuve hace hace 2 años en Norwich durante el verano. Sigo enamorada de la ciudad y me encantariaque pudiaras darme mas detalles de que ha cambiado, ya que dices que ya la habias visitado antes, enviarme alguna foto y compartir experiancias por sus calles cargadas de magia.
admasdq@hotmail.com

Saludos

 

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