sábado, 4 de agosto de 2012

Earth Attacks!  



Este lunes bastante tempranito tendremos uno de esos momentos en los que parece que la ciencia ficción se ve alcanzada por la ciencia real. Está previsto sobre las 7:30 am el aterrizaje en Marte del rover Curiosity, una máquina de aproximadamente del tamaño de un Mini coupé que, si todo va bien, se posará en la superficie de Marte tras un delicado y vertiginoso viaje a través de la atsmófera marciana y tras haber recorrido cientos de millones de kilómetros desde que salió de la Tierra. Hasta aquí, aparte por supuesto de lo emocionante que son en sí estas misiones al planeta rojo y por ende cualquiera de la exploración espacial, no hay nada a simple vista que no haya pasado antes en términos de exploración marciana (ya hemos visto todo tipo de sondas que se han posado, estrellado, orbitado y recorrido el planeta), la diferencia esta vez es que la aventura tiene como protagonista a la más compleja, grande, pesada y avanzada máquina jamás enviada, y sobre la que hay depositadas más expectativas que nunca precisamente por la gran capacidad que tiene de desvelar nuevos secretos sobre el planeta que más fascinación despierta de todo el sistema solar. Un robot en los límites de la tecnología actual que si todo sale bien y consigue posarse y recorrer la superficie dará que hablar durante años.

Para cualquier aficionado a la Sci-fi, este acontecimiento resulta único por la cantidad de conexiones que tiene con todas esas películas y relatos sobre máquinas terribles venidas de otros mundos, aunque visto esta vez desde el lado marciano. Si fuéramos habitantes del planeta rojo esto sería una invasión del espacio exterior de libro y sin escatimar espectáculo: desde la sonda de descenso, un auténtico platillo volante que parece sacado de Earth vs. the Flying Saucers hasta la espectacularidad del amartizaje (que sí, que ya sé que esa palabra no existe) y el tamaño y el aspecto de monstruo mecánico del Curiosity pasando por su fuente de energía nuclear casi inagotable y, sobre todo, el ir armado con un láser capaz de pulverizar rocas, vamos, que solo faltaría que pudiera devorar indefensos marcianitos para tener la película completa.



Soy de los que piensa que la ciencia ficción puede ser un primer paso para interesarse por la ciencia de verdad, aunque a veces contribuya de forma popular a no tomar ésta última en serio lo que provoca a su vez un rechazo por parte de la comunidad científica al entretenimiento en ese campo. Claro que me gustaría que las cámaras del rover enfocaran hombrecillos verdes, pero ni los hay ni se les busca y concretamente esta vez se ha querido recalcar ese detalle, que lo que se pretende principalmente es estudiar la habitabilidad de Marte por si algún día nos da por poner allí pie para largo, más que buscar bacterias vivas o muertas. Siempre en anteriores misiones se resaltaba principalmente la idea de buscar vida o si hubo vida o condiciones para la misma en cualquiera de sus formas, lo que es perfectamente normal y compresible, pero al mismo tiempo provocaba que ante la falta de éxitos biológicos la misión diera siempre la impresión de ser una pérdida de tiempo y dinero ante la opinión pública: ¿qué no hay marcianos? pues vaya rollo. Esta vez el objetivo es más amplio, espero que salga todo bien y podamos verlo.

Etiquetas:


0 aprensiones:

Publicar un comentario





This page is powered by Blogger. Isn't yours?
www.hypersmash.com